Sunday, 22 August 2010

Sístole, diástole

Estoy aquí

Monday, 29 March 2010

The sound of goodbye

Tal vez en un futuro empiece un nuevo proyecto. Sónar de neuronas ha terminado para mí, éste será mi último post.
Gracias a los que a lo largo de estos años de vez en cuando me habéis visitado, incluso comentado.

Un abrazo.

Thursday, 18 March 2010

11"

El ascensor tarda exactamente once segundos desde la planta baja, hasta el cuarto piso.
Tiempo más que suficiente para que F deslice su mano bajo el vestido de I, y le alcance un pecho. Al instante el pezón se endurece.
I nota su deseo clavándosele en la cadera.

I: Pero, ¿cómo? ¿ya?

F: Sí, en tres latidos.

Friday, 12 March 2010

Sin verdades

Ya no recibo comentarios...la verdad es que me entristece un poco.
Supongo que mi blog es aburrido y que a nadie le interesa escucharme contar mis penas, jejeje, creo que ni siquiera a mí.
Pero bueno, no era la intención del blog, aunque siempre puedo reflotarlo contando mis experiencias sexuales. Jajajaja.

Wednesday, 3 March 2010

Bitch

Quién me iba a decir que, en el fondo, esa zorrahijadeputa me hizo uno de los mayores favores de mi vida.

Monday, 1 March 2010

I should have seen it in her eyes

Se cruzaron por primera vez en un frío pasillo de la terminal. Ella no reparó en él, y como supo más tarde, él en ella tampoco.
Como final de una serie de acontecimientos, muchos forzados por la vertiginosa rutina de la terminal, otros simple y puramente azarosos, acabaron coincidiendo en una mesa de la cafetería, a una hora concreta e irrelevante, de un día que nunca olvidarían.
En principio, siguieron la misma tónica de no reparar el uno en el otro, pero Serena levantó la vista de su taza de café, y lo vio. Lo observó durante unos segundos y concluyó que no le resultaba atractivo. Pensó en la falta de simetría de su rostro, su pelo ralo, la mueca torcida de su sonrisa. Al instante, se arrepintió de haberlo prejuzgado tan alegremente, y sintió una punzada de autodesprecio.

Serena no puede recordar cómo acabaron el uno frente al otro, sumergidos en una conversación que se había iniciado mucho antes, cuando se cruzaron en aquel pasillo.
Tenía una voz tranquila, un poco aguda para ser masculina, pero hablaba con tal aplomo, con tanta seguridad, que su tono pasaba desapercibido. Mientras le contaba, Serena se preguntó dónde había aprendido a gestionar de aquella manera su silencio, si sería algo innato, fruto de la experiencia, o tal vez deliberadamente aprendido.
Él le habló de un dolor que no conocía, de un intrincado camino de aristas, de una pendiente abrupta, parecida a la que ella tuvo que escalar, de un modo de abordarla.

Se sintió caer. Incrédula noto cómo se derrumbaban sus defensas, cómo sus gestos, su mirada que no se nublaba al recordar el sufrimiento, la envolvían sin remedio.
Entonces dejó de importarle su aspecto, y hasta se sintió avergonzada de su belleza. Temió que él pensase que no había nada más. Sólo deseaba que siguiese hablando, porque cada palabra que pronunciaba la ponía en contacto consigo misma, la ponía en paz. Y él parecía no tener la menor conciencia del efecto que producía en Serena, que a medida que pasaba el tiempo, deseaba con más intensidad abrazarlo.
Es cierto que seguía sin atraerle, que no se imaginaba desnuda en sus brazos demasiado delgados, ni bajo su cuerpo estrecho. Pero no podía evitar el deseo de escuchar su voz a todas horas, de ocupar sus pensamientos, de sentirse reconocida por él.
Supo que era lo que quería, sin más excusas, y por primera vez la ahogó el desasosiego de no poder en la vida conquistarlo.

Friday, 26 February 2010

GYPSY

He de reconocer que la sonrisa de Shakira, en su videoclip "Gypsy", me derrite.

Tuesday, 2 February 2010

Las batallas de Irene

Érase una relación de amor y odio entre Irene y una asignatura. La asignatura en cuestión tiene el escueto nombre de "Transmisión de Datos" o como a su profesor le gusta llamarla "Comunicaciones Digitales".
Bueno, pues Irene llevaba la asignatura desde hace años. Cada nuevo curso compraba los apuntes que salían por copistería, bajaba de la web todo lo relacionado, incluso alguna vez hizo un resumen, del tema 1, por supuesto.
En uno de esos giros del destino, Irene acabó en Valencia. Allí no sólo aprobó la asignatura continuación de Transmisión de Datos, sino que sacó matrícula.
Como consecuencia, Irene empezó a pensar que tal vez se le daban bien las materias que requerían ese tipo de pensamiento, o razonamiento lógico, o lo que sea.
Así que cuando alguien le preguntaba, ella siempre decía que la entendía, que se le daba bien, en definitiva, que se veía capaz.
Muchas de las veces, ni siquiera se creía a si misma. Pero lo cierto es que iba a clase y se enteraba. Cuando el profesor preguntaba algo, ella era siempre la primera (o la única) que contestaba. A veces incluso le daba vergüenza, sentía que tal vez no daba oportunidad a los demás.
En definitiva, creyó que podía. Su asignatura más difícil, la que nunca aprueba, la que la persigue: la falta de confianza.
Tal vez de tanto decir que la dominaba (aunque no hubiese hecho ni un problema), o que las matemáticas eran lo suyo, inconscientemente empezó a creer.
Así que se presentó al examen, con la insoportable carga de su desconfianza a las espaldas, más por curiosidad, que por intención de aprobar.
Cuando vio que el examen no se parecía a ningún otro que hubiese visto antes, la tristeza la invadió. Miró el reloj, y advirtió que faltaban 4 horas para que terminase el examen. Deseó levantarse, irse, dejar de sentir aquella angustia, pero entre otras cosas, le daba vergüenza. Se había encontrado un día al profesor en el gimnasio, y de algún modo, le hizo saber que la conocía, que estaría pendiente de ella.
Tomó la decisión de intentarlo, pero las cuentas no salían, no se le ocurrían las cosas, no cuadraba. Veía a la gente levantarse, dejando el examen en blanco, y por un momento sintió envidia. Luego veía a sus compañeros, cabizbajos, ensimismados, entregados a un frenesí de teclas de calculadora. Entonces los envidió a ellos.
Pasadas 4 horas entregó el examen, con una inexplicable sensación de derrota.
Irene esperó impaciente a que salieran los resultados, y más por curiosidad que por otra cosa, eso sí, con el corazón en un puño, vio que no sólo había aprobado, sino que había sacado la mejor nota.

Thursday, 14 January 2010

Humor gráfico

Saturday, 7 November 2009

SADE / BY YOUR SIDE

Saturday, 31 October 2009

Veneno

En ti todo es dejarse caer, con la inútil resistencia que, al despertar de la siesta, se intenta oponer a cualquier tentación.
La primera vez siempre tengo la sensación de ir detrás de mis manos, queriendo saber lo que están tocando, pero llegando tarde a cada parte de tu cuerpo. Cuando siento tu boca en mis dedos, ellos ya están bajando por tu espalda. No sé hasta que punto toco tu piel, o son mis manos acariciando el aire y dándole tu forma.
El resto de las veces, aunque no la parezca, sólo estás tú. Quiero que sólo estés tú, que lo busques sin pensar en mí, y lo encuentres, para así, compartir el mismo sueño.

Ahora que te has ido, no puedo comprender cómo pude estar tanto tiempo sin verte. No sé que clase de mentira me contaba cada noche, que podía sobrevivir, que no estaba sola, que no necesitaba tu cuerpo, tu miel, tu amargo sabor. Y mis manos cada una de esas noches, simulaban tus caricias, apretaban mis pechos como si estuvieras tú mordiéndolos...y así, cada día seguía esperando, acumulando un deseo de tan insatisfecho, veneno.
Siempre me dices que no te diga que te quiero. Tampoco puedo comprender eso, ya que yo sólo quiero oírlo. De débil me avergüenzo, me rechazo, me doy cuenta de que pendo de un hilo y no se me da bien mantenerme en equilibrio.

Thursday, 8 October 2009

Luchando.

No me he ido. Sigo aquí, como siempre, debatiéndome entra la luz y mi sombra. Desbordada por las circunstancias a veces, tomo decisiones radicales y extremistas, como la de cerrar el facebook, el tuenti, y casi todas mis cuentas de correo.
Me falta tiempo, me sobran ganas. Quiero acabar, quiero dedicar todo mi tiempo a acabar. El no haberlo hecho, el no haber podido hacerlo, me asfixia.
En uno de esos arrebatos, cerré este blog. Sin embargo blogger pareció intuir mi inseguridad y me preguntó aquello de ¿Realmente quieres cerrar el blog?. Me dio pena, como resultado, estoy escribiendo esto.

No sé qué será de mi vida, pero sí sé que me he dejado llevar año tras año. La inercia me empuja a caer en la desesperanza, la desilusión...todos mis esfuerzos se dirigen en contra de esa tendencia, todos y cada uno de los segundos de mi tiempo.

Sunday, 6 September 2009

LOVE SURROUNDS ME

Lo parte...



Wednesday, 24 June 2009

Desenlace

Muy pocas veces he podido decir esto en la carrera: He sacado un 10 en TDS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Monday, 15 June 2009

Y la luz se hizo

No me preguntes cómo, ni por qué, pero así es.

Sunday, 7 June 2009

Descubriendo la UPV

Es la primera vez que escribo un post desde la Casa del Alumno. Desde ayer, y sobre todo, desde la bronca con una de mis compañeras, procuro estar lo menos posible en el piso. No porque no tenga todo el derecho del mundo, no porque no llevase la razón en la discusión, más bien es porque el ambiente, ya enrarecido de por sí desde el principio, ha llegado al punto en el que me siento incómoda.

Así que he optado por no estudiar en "casa". Mi primera opción fue la biblioteca, pero están tan masificada que, a pesar del aire acondicionado, el calor humano me agobia. Me quedaba la Casa del Alumno, pero tiene fama de llenarse antes de las 7 de la mañana.

Como todas las leyendas, tiene poco de verdad. Estoy llegando a eso de las 8 y encuentro mesa sin problema. Me gusta este sitio, creo que es porque me recuerda mucho a la biblioteca de Dos Hermanas. El color de las mesas y su disposición, las baldosas del suelo, las grandes cristaleras con persianitas, y sobre todo...el silencio.

Thursday, 28 May 2009

TDS

Durante casi toda mi vida, fue el refugio perfecto. Así conseguía la atención que precisaba, la aprobación de todos, la admiración de unos pocos.
Al fin y al cabo, simplemente se trataba de hacer lo que mejor se me daba. Unos jugaban bien al fútbol o eran graciosos, otros eran atractivos. También por supuesto, estaban los que no destacaban en nada, y aún así, eran felices.
Yo nunca pude pertenecer a ese grupo. Demasiado vacio, inseguridad, rechazo, y el resto de la lista que es de sobra conocida, y que yo recrimino sin piedad y cargada de rencor a mis padres.

Por eso, por el método de prueba y error, encontré lo mío: Vale, era lista, y con estudiar un poco sobresalía muy por encima de la media. A pesar de ello, yo nunca me lo creí, y solía atribuir mis éxitos académicos a la suerte.

Con eso me bastó para tirar a lo largo de los años, sabiendo que, al menos tenía eso. Hasta que por algún motivo que desconozco (tal vez soledad, cansancio o frustración), dejó de ser suficiente.

Y a partir de entonces, puedo decir que he ido dando tumbos de aquí para allá, buscando un lugar no demasiado sucio en el que dejarme caer. Ahí fue cuando la oscuridad vino a por mí, me engañó, me hizo creer que lo que me ofrecía era lo único que necesitaba para seguir viviendo.
Se lo entregué todo, absolutamente todo. Me salí del refugio que me había acogido, el que verdaderamente me conocía y me aceptaba tal y como era.

Para bien o para mal, me traicionó. Cuando más necesitaba lo que me estaba dando, me lo reemplazó por una amarga pesadilla. Y lo demás es historia. Me quedé fuera, sin refugio alguno, a merced de la oscuridad que crece y crece y crece...y se extiende de mi a los que me rodean, como un virus inmune a cualquier tratamiento.

Sin embargo...hoy me he sentido como cuando era yo, cuando no sabía cuántas calorías tiene un flan, cuando nunca había pasado hambre, ni me había acariciado la campanilla con los dedos índice y corazón. 

Una de mis profesoras me ha escrito un e-mail, en el que dice textualmente que "ha sido un auténtico placer tenerme como alumna", "que espera que saque una nota excelente porque me lo merezco" y "que le encantará trabajar en el futuro conmigo".
Tal vez sea una opinión subjetiva de ella, por supuesto, tal vez no se corresponda con la realidad, tal vez yo no lo valga, pero...al menos haber vuelto a sentir que algo de lo que hago merece la pena, que no estoy tan consumida, que en el fondo yo...no sé, me ha dado esperanza.




Sunday, 3 May 2009

Finding my religion

Decidieron por mí que la fe no formaría parte de mi vida. No tuve opción, me la negaron. Cuando un poco de esa, sólo un poco, podría salvarme.
En lugar de ello no pusieron una semilla de amor propio, es más fácil simplemente dejar ahí un vacío.
Quererse por encima de todo contradice el dogma de la fe cristiana, y sin embargo...en algo hay que creer. El nihilismo que me impusieron, sí, lo digo claro, el nihilismo que me inculcaron mis padres, bien por egoísmo, por ignorancia o por negligencia, ha ido carcomiendo, como una termita bulímica, los soportes de mi existencia.
A un tiro de piedra de la treintena, siento que necesito un credo. Me es imposible tragarme la Biblia de una sentada, y aún así, no creo que hiciese aflorar la fe en mí.
Pero estando allí, en aquel lugar cargado de simbolismo e historia, donde el concepto del tiempo no es que se difumine, es que simplemente no importa, tuve la impresión de estar a una oración de empezar a creer. Hasta tal punto que ayer me bebí el medio litro de agua que cogí en el manantial de Covadonga, pensando que tal vez, esperando que...

Wednesday, 15 April 2009

Bolita de anís

No puedo dejar de pensar en su cuerpo de aquella tarde. Su forma atlética, un tanto masculina, pero de piel lampiña y suavísima. El valle interminable de su espalda, sus piernas firmes, soñolientas, graníticas.

Imaginé muchas veces el embarcadero apacible que guardaba en su vientre, y la visión cobraba en la noche dimensiones de hiperrealidad. Las manos no sólo tocaban, sino que registraban un camino inextricable, cambiante como las mareas, nunca dos veces el mismo.

Sin embargo, a la hora de posar mis dedos ya siquiera, en la ropa que cubría su cuerpo, a partes iguales mullido y hercúleo, vacilé. Fue ella quien guió mis brazos torpes alrededor de sus caderas demasiado estrechas, quien me mordió por encima de la clavícula, quien apretó contra mi sus pechos tan pequeños como arrogantes.
Nunca había jugado en mi boca, con un pezón que fuese mayor que una lenteja. Esta vez, tenía la sensación de estar lamiendo una bolita de anís inagotable.

No me dejó probar sus labios, no me dejó probar esa otra llave. Suspiró y se abrochó la camisa, dejándome el recuerdo indeleble de su sabor.

Tuesday, 14 April 2009

Blood lust

Luego dirán, como siempre dicen, que llorar es un error. Que hay cosas que es mejor guardarlas para uno mismo, que la manifestación de la debilidad es un arma de doble hoja, que nadie tiene porqué saber lo que te mantiene despierto toda la noche, como un animal alerta, escrutando con ojos como brasas la entrada de la guarida.

Y llevan razón.

Si, a pesar de este consejo, en un momento de flaqueza decides exponer punto por punto, los detalles de tu alma, no te sorprenda que produzcan un efecto inesperado. Este efecto normalmente va desde la total incredulidad, hasta el rechazo, pasando tal vez, por un intento fútil de comprensión.

La peor parte vendrá cuando te den por imposible. Si no eres lo bastante fuerte, probablemente este rebote te de en plenas narices, sumando el golpe a los que tu ya te das a todas horas donde más duele.
La esperanza, o incluso la necesidad de aligerar tu carga, ese peso que se parece a un saco de ladrillos, o al ancla de un buque, te llevó a exhibir los pormenores de tu espíritu, o de tu cabeza.
Pero has de saber que lo que tiene lugar de piel hacia dentro, es dominio de lo ininteligible y tan singular como la sensación de un orgasmo.

La equivocación proviene, de otorgar el poder del conocimiento a quien carece de empatía. O aún poseyendo cierto grado de intelección, degenere ésta en una condescendiente mezcla de indulgencia y resignación.
Una vez has abierto la ventana que vislumbra tu alma, queda fuera de tu alcance controlar lo que los demás vean a través de ella.

Por eso, una vez más, hazme caso, no la abras.