Wednesday, 17 September 2008

Parece que Valencia

Parece que tengo piso y dos compañeras. Una se llama Claudia y estudia arquitectura. De la otra no sé su nombre, pero sí que tiene 19 años. La dueña parece simpática.
Parece que ya tengo hecha la matrícula, parece que ya tengo el billete de tren.
Parece que me voy...

Monday, 15 September 2008

Treinta y un

Soy (-¿era?-) una persona de silencio. Nunca discuto, no porque no tenga nada que replicar, sino porque he aprendido que lo mejor era callarme. Desde hace tres noches no soy la misma, algo ha cambiado y no sé qué es.

Saturday, 13 September 2008

Una cebra

Se lanzaba siempre sin tomar la precaución de mirar a ambos lados, con paso decidido y un ímpetu de gacela en los pies a los que seguía sumiso el resto del cuerpo.

No se aventuraba tímidamente unos centímetros, los suficientes para hacer patente su presencia y su intención de cruzar la calle, sino que obcecaba la mirada en la acera objetivo y la arribaba de seis zancadas.

Una hermosa y delgada cebra que tensaba los músculos firmes y elásticos sobre zapatos de tacón o suelas de goma. Un código de barras tatuado en la suave cordillera que nace en las cervicales...
Apunto estuvo una vez de estampar la frente contra la luna de su desvencijado Mercedes del 76 cuando la vio surgir, como un tigre rayado que persiguiera un antílope que a su vez huyese de una tormenta. Clavó el freno sin el tiempo necesario de reacción, por acto reflejo y las ruedas chirriraron conra el asfalto levantando una nube de polvo y neumático abrasado. Pero ella no se inmutó, completó las dos zancadas que la separaban de la acera sin un giro de cabeza ni un respingo de alarma o sorpresa.

Una persiana de luz y oscuridad, un sí y un no alternados y rotundos bajo su huella invisible pero impresa desde entonces en el reverso de su retina.
Cada día, a la misma hora exacta cruzaba la calle que no era más que un obstáculo en su camino.
Cada día, a la misma hora exacta él esperaba al pie del paso de peatones verla pasar arrogante y altiva enfundada en una levita gris de corte masculino, o futil y vana cubierta de muselinas y sus dedos rozaban la calzada de donde él, luego, más tarde, extraía su recuerdo.
Así pasaron meses a lo largo de los cuales no obtuvo un atisbo de mirada ni un gesto desmotivado de gratitud con la mano así, levantada en un medio saludo al aire.
Ni cuando hizo sonar la bocina para increparla, ni cuando encendió y apagó repetidamente los faros para deslumbrarla. Ni cuando esperó disfrazado en silencio con una calabaza por cabeza o cubrió la carretera de rosas dormidas. Nada distrajo su atención centrada en algún punto impreciso entre la multitud del otro lado.
Nada disuadió su obsesiva determinación de captar sus ojos que imaginaba compuestos también por franjas bicolores.

Una mañana apareció tirando del carrito de la compra, otro día tras un perro bien nutrido y obediente.
Conocía sus objetos, su fondo de armario y reconocía el sonido de sus pasos en la bruma matinal de estrés y atascos.
Así al igual que las bandas blancas y negras iban difuminándose de ser pisoteadas, fue desgastándose su esperanza, pisoteada por la certeza de que ella jamás advertiría su existencia...
Una cebra, una cebra a rayas, una cebra galopando la sabana de África...o una culebra estriada desmayada sobre el alquitrán...Ahí está sobre la cebra a horcajadas, clavándole las espuelas en el corazón informe y poco le importa. Ahí está, desagradecida, un, dos , tres...y ahora piso el freno y...piso el acelerador...tan cerca de ella, de su cuerpo cebril que irremediablemente me afrontará cuando sienta el impacto y entonces...aterrada me dirija sus pupilas ciegas.

Friday, 12 September 2008

CREED. My sacrifice

Isn´t she lovely?

Wednesday, 10 September 2008

My own worst enemy

There's a place, in my head
A place I know I really shouldn't go
But I'm easily lead, I seem to have a problem sayin' no

And you think, it's a front
So it doesn't really matter all that much
A publicity stunt, a fabricated tendency to self-destruct

ahh.. ah..

There's a place, in my head
A place I know I really shouldn't go
But I'm easily lead, I seem to have a problem sayin' no

And you turn, a blind eye
Cause it's just another phase I'm goin' through
Well what good is goodbye?
These things have a habit of haunting you

I just can't seem to, trust myself
So what chance does that leave, for anyone else?

[x7]
I'm my own, worst, enemy

But you ain't, seen, the end of me..

I just can't seem to, trust myself
So what chance does that leave, for anyone else?

ahh.. ah..
(I'm my own, worst, enemy)
But you ain't, seen, the end of me..
ahh.. ah..

[x7]
I'm my own, worst, enemy

But you ain't, seen, the end of me..

[Whisper]
I'm my own, worst, enemy -

Tuesday, 9 September 2008

Certeza

Seguro que tú también quieres volver. Para agarrar fuerte aquello que se te escurrió, como un anfibio entre los dedos. Porque fue agarrar aquello, o agarrarte el corazón en el pecho, para que no saltase como una rana sobre un nenúfar. Y elegiste lo segundo.

Friday, 5 September 2008

Shit happenzzz




Qué arte tiene

LIBÉLULA

Hay días (días, no noches), en los que el viento de poniente entra con fuerza, y casi con rabia por las ventanas. El cielo tiene entonces la común cualidad de estar un poco nublado, pero no con calima, sino con unas nubes algodonadas y perfectas. Algunas reflejan la luz y son blanquísimas, otras absorben la sombra y son de un azul grisáceo.
El viento es siempre frío, y al cruzar la habitación en dirección al patio, disminuye la temperatura de la habitación al menos un par de grados.

Justo enfrente de mi ventana hay un embalse de agua subterránea, que lentamente ha ido aflorando a la superficie hasta formar un lago (la vida hace tiempo que surgió en él, como de las aguas primigenias). No está ahí por ningún motivo, sólo está, sin más.
Muchos tipos de pájaros vienen a beber de este agua ponzoñosa (y muchas clases de insectos), y de insectos. El riesgo de tener abiertas las ventanas todo el día, es que algunos entren y se posen en el alféizar, o se agarren con sus patitas peludas a las cortinas. Sobre todo a partir del mediodía, es muy probable que entre una libélula. A las libélulas no les gusta la noche para volar (tal vez no vean bien en la oscuridad), porque no ven bien en la oscuridad. Son hermosas, tranquilas e inofensivas, pero su abdomen alargado, sus enormes ojos facetados y sus grandes alas parecen no gustar a la mayoría.
A menudo las veo posadas durante horas en la ropa tendida, o tomando el Sol encima de un zapato puesto a secar (sí, de un zapato).

El lago refleja la luz sobre el techo de mi habitación, formando un rectángulo dorado y acuoso, que vibra como si la propia luz estuviese hecha de agua. Con auténtica nostalgia, con una frecuencia apacible y serena, casi musical.
Estos días son muy poco frecuentes (sobre todo en verano), y menos en verano, y tienen una cualidad próxima a la sorpresa de ver una sonrisa en boca de quien, sólo de vez en cuando, sonríe.

Thursday, 4 September 2008

De bolsillo

Anoche empecé a leer Absalón, absalón! una obra del novelista norteamericano William Faulkner. Me interesó en un principio porque Paul Auster, uno de mis escritores favoritos desde mucho antes del premio príncipe de Asturias, lo nombra constantemente.

Por ahora me está resultando complicadísimo de leer, porque como avisan los traductores, en este libro han respetado la puntuación ortográfica original del autor, y es demencial. Frases eternas de 5 ó 6 líneas sin una sola coma, puntos que no vienen al cuento, saltos de párrafo incomprensibles...bueno, bueno, una locura. Sin embargo una redacción así se aproxima mucho a lo que entiendo que sería un monólogo mental, una vía abierta al cauce del pensamiento sin contención. Cuando llevas leídas unas páginas estás absolutamente metido en la historia, como si en vez de estar leyendo de un libro, lo estuvieses leyendo de tu propio cerebro. Nunca me había encontrado una técnica así, y contrasta radicalmente con la simplicidad de Auster, por lo cual entiendo que sencillamente le ha servido de inspiración y nada más.

Recalo en este libro tras mi intento fallido de leer, en pdf, American Psycho de Bret Easton Ellis y concluir que soy demasiado sensible para algo tan cruelmente gráfico, y que con la película me sobra y me basta.

Wednesday, 3 September 2008

Lo peor será que deje de doler

Pasé mucho tiempo negándolo. Mucho más tratando de comprenderlo, y más aun, después, ocultándolo. No puedo asimilarlo, porque es como aceptar un cáncer que sólo dolorosamente podría exterminarse.
No es una parte de mí, pero de mí se alimenta, y seguirá creciendo mientras no me lo saquen.