La oscuridad anida en el cerebro, en el coloide gris donde se dispersan neurotransmisores, células, dendritas...y que no sería más que un charco en el suelo, si el cráneo no le diese su forma.
Ahí se alimenta del azúcar que debería quemarse para resolver problemas, trazar caminos, fijar objetivos y metas. Pero esa oscuridad es golosa sí, le encanta todo lo que sea dulce.
En consecuencia, al cerebro sólo le queda una cosa que metabolizar: el alma. El problema es que el alma, al estar compuesta en un 99% de gas, es muy inflamable y de combustión rápida. Libera muy poca energía, apenas las calorías suficientes para subir media escalera.
No por ingerir más azúcar, le llegará una parte al cerebro llamémosle racional. La oscuridad es un pozo sin fondo, un agujero negro, algo que nunca se sacia y que nunca está satisfecho. Añadido está el hecho de que la oscuridad ejerce un incomparable poder de seducción sobre el individuo infectado, y que con frecuencia, le lleva a hacer su voluntad sin oponer resistencia.
No es tanto como ser una marioneta de trapo y botones de camisa por ojos. Es más como ser una marioneta vestida de prada y ojos cargados de rimmel.
Creo que la transición de un estado de plena posesión de todas las facultades mentales, al estado de resignada esclavitud es instantáneo. Ocurre en un momento temporal, no en un periodo.
Salta el automático y el interruptor está casi pegado al techo, demasiado alto para alcanzarlo si no es con la ayuda de una silla o una escalera . Un switcher que conmuta, un tornillo que por apretar demasiado, se pasa de rosca. Un click, como el sonido del microondas cuando el timer llega a cero.
Habitualmente se conoce con la expresión de "cruce de cables", expresión que por otra parte, me parece más que acertada. Sin embargo yo extendería la metáfora y diría: cruce de clables con resultado de cortocircuito, que no es más que unir dos puntos en un circuito favoreciendo el paso de corriente a través de ellos. Dos puntos que deberían permanecer separados.
El flujo de intensidad es el flujo de pensamiento en la dirección equivocada. Tan peligroso que puede llegar a fundir los fusibles del generador, o sea, del mencionado cerebro.
No dice en ningún sitio (ni en el dorso de la caja, ni en las instrucciones que vienen dentro) que el proceso sea irreversible. Que los cables no puedan separarse de nuevo. Es un riesgo que se corre sin saberlo, y que por tanto, no está contemplado.
Ya te lo digo yo: es irreversible.
Wednesday, 3 December 2008
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