Cuando pienso en los exámenes se me forma un nudo en la garganta, que no se deshará hasta el momento que apague la calculadora, meta los bolis en el bolso y el DNI en la cartera. Entregue el último folio y rece la última plegaria (las mías propias, a mis propios dioses).
Este año siento una responsabilidad extra, la de no defraudar a quienes confían en mí, y por mí cruzan los dedos y encienden velas aromáticas. Hasta ahora me ha bastado con no decepcionarme a mi misma, ya eso no es suficiente. Además si me quiero ir a Valencia ,(lo cual está todavía en el limbo de las cosas que pueden suceder) tengo que aprobar, SÍ o SÍ.
Por otro lado, hoy es el día del tornillo. Después de un largo y tedioso acoso al responsable de la venta, por fín lo tengo aquí. El chico que ha venido a montármelo me ha regalado otro y me ha dicho que como tengo su teléfono en mi móvil, que lo llame "un día de estos para lo que quieras" (?).
Tonterías aparte, esta noche la probaré y así me desfogo, que falta me hace. Y a mi corazón, que tiene ganas de ponerse a 160 bpm.
Tuesday, 3 June 2008
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1 comment:
Te leo y me doy cuenta de que no hago deporte :P
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