Llevo años invirtiendo en el abismo, y lejos de obtener ganancias estoy al borde de la quiebra. Jueves negro, martes negro, bancarrota. Límite entre lo arriesgado (si no lo hago ahora que tengo veintitantos...¿cuándo?) y lo frívolamente temerario. Así voy, vamos. Toda la tarde invocando heridas.
¿Dudas? Yo a todas horas. La desilusión implacable me alfilerea el corazón como si fuera un cojincito en una caja de costura.
Hoy sí, lo siento. Hacía tiempo que no me sentía así. Un par de clicks han propiciado la sublevación de lo que se entierra poco profundo. Y la frustración no perdona.
Pero no te preocupes, ya se me está pasando.
Tuesday, 10 June 2008
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

1 comment:
Paciencia y constancia son dos grandes virtudes.
Me encantaría poder hablar contigo ahora :)
Post a Comment